Historia y evolución
Este personaje procede de la zona de Lesaca, en Navarra. Probablemente, en su origen, el término Olentzaro designaba a la época del solsticio de invierno y su celebración. En este sentido empleaba Lope de Isasi a principios del siglo XVI el término Onentzaro, que podría estar relacionado con "Onentzat aro" u "Onentzako aro" ("época para los buenos", en euskera).
Después este nombre se transfirió a un personaje de leyendas relacionadas con el sincretismo entre la mitología vasca y las tradiciones cristianas locales: un gigante o jentil que se convierte al cristianismo. En versiones más modernas era un carbonero que vivía en el monte y al que no le gustaban nada los niños. Cuando bajaba al pueblo a vender el carbón los niños se escondían de él. En el siglo XX la figura de Olentzaro incorporó elementos de las tradiciones de Papá Noel-Santa Claus y de los Reyes Magos, convirtiéndose en un personaje que el día de Navidad trae regalos a los niños.
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